Yeguada Valle: Cría, venta e hípica de Pura Raza Española (PRE)

Atar al caballo, corregir vicios

He visto caballos estirar hasta romper la argolla de sujeción o incluso los bloques de la pared. He visto caballos atados estirar y caer sobre la montura quedando las patas hacia arriba cual cucaracha herida.

He oído hablar de yeguas que lamentablemente han perdido la vida desnucándose en uno de estos estirones.

Ocurren porque desde potros no se les ha enseñado correctamente, si al estirar de pequeños han conseguido romper la cuerda, cabezada o similar quedando libres es probable que ante situaciones de estrés repitan para intentar liberarse.

Lo principal es una buena educación y mucha paciencia, atar lo suficientemente largo al potro cuando aún es fácilmente dominable e ir recogiendo cada vez más corto. Dejar un tiempo prudencial sin caer en excesos al potro atado, tocarlo, suavizar la situación, acostumbrarlo, al fin y al cabo todos los pasos son parte de la doma.

Si por algún caso el caballo, o más frecuentemente las yeguas siguen teniendo el vicio de estirar, hay intentos de remedio, aunque tiene difícil solución. Digo más frecuentemente las yeguas porque se suelen tener para cría descuidadas en el campo y no han sido tan tratadas como un potro que va a utilizarse para montar.

Lo más recomendable es después de haber trabajado al animal, cuando esté más cansado, atarlo con este sistema.

La cuerda puede ser elástica o fija, siendo elástica da más resistencia cuanto más tire el caballo, así cuando el caballo deje de estirar la cuerda encogerá ligeramente evitando que se líe en ella.

Otros métodos menos complicados es utilizar una cabezada de cuerda firme entrelazada de forma continua que es bastante más resistente que lo que te puedan vender en alguna tienda de accesorios para caballos.

Si consigues que el caballo no rompa nada, con el tiempo aprenderá a no estirar.

  • tambien he visto un caballo abrir la puerta de un box a coces

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