BLUP: metodología para realizar una valoración genética
Hola a todos.
El valor genético determina las características de nuestra descendencia. Lo mismo ocurre en los caballos. Este factor se estudia exhaustivamente para que las ganaderías encuentren el prototipo de ejemplar por el que apuestan.
Mercedes Varela, profesora de la Universidad de Sevilla y responsable de la sección de equinos del grupo de investigación MERAGEM, explica en un reportaje cómo funciona la valoración genética de la morfología a partir de la calificación morfológica lineal.
Determinar el valor genético de un animal ofrece al ganadero la posibilidad de elegir los ejemplares mejor dotados geneticamente para que sean padres y madres de generaciones futuras.
La metodología más usada para llevar a cabo este estudio la BLUP (Mejor Predictor Lineal No Sesgado). Recoge datos de tres fuentes; controles de rendimiento, ambientales e información genealógica.
La valoración de machos y hembras, incluso para caracteres que se expresen en un único sexo, y la información del ejemplar en cuestión, y de todos los que estén relacionados genealógicamente con él, son algunas de las características que emplea este predictor para catalogar los reproductores.
La fiabilidad de estas cábalas depende de la heredabilidad del carácter evaluado, de la cantidad de información disponible de su estructura, de la regularidad de los controles de rendimientos de sus parientes, del conocimiento del pedigrí…
Un ejemplar es catalogado como Reproductor Mejorante cuando hay información suficiente que asegure que es capaz de transmitir su conformación o aptitud a sus descendientes. Alcanzan este reconocimiento cuando su Índice Genético Global supera los cien puntos y su nivel de fiabilidad es mayor o igual al 60%. No hace falta decir que ha tenido que demostrar su capacidad reproductora inscribiendo hijos en el Libro Genealógico.
Podéis ampliar la información en el reportaje de Mercedes Varela.






