El agua, un imprescindible en la dieta del caballo
Hola a todos.
No hace mucho repasamos los requisitos nutricionales básicos del caballo. Hoy profundizamos un poco más en uno fundamental: el agua, esencial para la vida del animal.
Esta sustancia es decisiva para mantener en equilibrio el fluido corporal, la función digestiva y la salud gastrointestinal.
El consumo de agua en el caballo se controla por las ganas de beber. Para aplacar la sed, este animal consume de forma intermitente en un ciclo de 24 horas. Modifica el patrón de consumo en función de la fuente y la disponibilidad. La edad del animal también es un factor a tener en cuenta.
Primero mete el morro en el agua para ingerir una toma larga, después toma varios sorbos pequeños. un caballo adulto estabulado bebe entre dos y ocho veces al día, dedica entre 1 y 8 minutos a hidratarse.
Los estudios estiman que un caballo necesita unos cinco litros de agua al día por cada 100 kg. Su consumo puede variar dependiendo del calor que haga, del trabajo que realice, de los componentes de su dieta…
Obtienen agua de tres maneras; ingiriéndola, a través de alimentos que la contienen y generándola internamente durante el proceso metabólico en su dieta de carbohidratos, proteínas y grasas.
El equilibrio hidrológico consiste en igualar la pérdida y el aporte de agua. En general, los caballos pierden agua por medio de las heces y la orina así como de la respiración y el sudor. Las yeguas lactantes también lo hacen mediante la secreción de leche.






