Yeguada Valle: Cría, venta e hípica de Pura Raza Española (PRE)

Gestación y parto de las yeguas

Las yeguas tienen el celo entre las épocas de primavera y otoño, y les suele durar más o menos una semana a intervalos de 18 a 21 días. Cuando una yegua está en celo, presenta una serie de síntomas muy característicos: la yegua buscará la compañía de los caballos, y aceptará ser cubierta por un semental. La cola se moverá constantemente y el clítoris sobresale más de lo normal, incluso se puede observar mucosidad en los labios de la vagina, además de que orinará con frecuencia.

Para saber si una yegua está preparada para el acoplamiento, lo más efectivo es acercarla al semental (lo mejor es que exista algún muro o barrera entre ellos, para evitar que se hagan daño). Si la yegua está preparada, adopta la postura propia moviendo la cola hacia un lado, mientras que si no lo está intentará cocear al semental. Es posible criar con yeguas cuando tienen 2 años, pero es mejor esperar a que tengan 3 años.

El embarazo

El potrito permanece dentro del útero de su madre unos 11 meses (entre 335 y 342 días). Es importante controlar la alimentación de la madre durante la época de gestación, sobretodo en los últimos meses, ya que una alimentación inadecuada puede ocasionar partos prematuros o incluso abortos.

Durante los primeros meses de gestación, la madre sigue más o menos la dieta habitual. Algunas vitaminas, como la A y la E pueden resultar beneficiosas en la reproducción. Pero el más importante es el último trimestre, donde la yegua aumenta considerablemente su volumen y el feto se desarrolla rápidamente. Para ello es bueno darles piensos equilibrados y muchos cereales y además, conviene vacunarlas contra el tétanos o la gripe y desparasitarlas (ver aquí).

Durante el último mes hay que vigilar a la yegua lo más cercanamente posible, y que tenga su propio espacio, limpio y con posibilidad de moverse. Es importante saber que las yeguas necesitan estar tranquilas y seguras para parir, por lo que no lo harán si hay personas a su alrededor. A menudo se instalan cámaras de vigilancia durante los días próximos al parto, para poder ayudarla si surgen complicaciones, aunque debe dejarse que la yegua haga todo el trabajo sin molestarla y que su primer contacto con el potro sea a solas.

El parto

A medida que se acerca el momento del parto, la yegua suda y se mueve como consecuencia de los dolores. En un parto normal, aparecen primero las patas delanteras del potrillo bajo una membrana transparente a la que llaman amnios. La cabeza aparece apoyada en las patas delanteras, y a continuación la espalda y las patas traseras. El amnios se va rompiendo y el potrito empieza a respirar.

El cordón umbilical se desgarra o bien lo rompe la madre, que empezará a lamer al potrito para que entre en calor. El potro se pone en pie casi nada más nacer, y a la media hora de vida, empieza a mamar el calostro, que es la primera leche que recibe y que es esencial para su desarrollo, pues tiene muchos nutrientes y actúa como antibiótico.

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