La inseminación artificial es un proceso de reproducción en el que el esperma se deposita en la hembra sin contacto físico entre ellos. De este modo, podemos propagar las buenas cualidades de un caballo en muchas yeguas. Este semen se recolecta, se refrigera y/o congela y se envía donde se haya solicitado para cubrir a la yegua. Cada ganadería tiene su procedimiento y los precios son muy variables dependiendo del semental.

Este procedimiento tiene numerosas ventajas, y es que así aceleramos la mejora genética por la difusión de sementales de alto valor, y además eliminamos la necesidad de desplazar a las yeguas de un lugar a otro, evitándonos posibles problemas.

Para obtener el semen, utilizan una yegua que esté en celo o a veces un maniquí. Cuando el semental monta, se desvía el pene hacia una vagina artificial que simula las mismas condiciones que la vagina de la yegua. Tras diversos movimientos de fricción, el semental eyacula, y se deposita en el extremo de la vagina artificial. Se evalúa el volumen de semen eyaculado, que puede oscilar entre 10-300ml, dependiendo de la raza. Cuanto más volumen mejor, ya que aumentaremos las dosis seminales obtenidas. Además es importante la buena motilidad de os espermatozoides.

El semen se puede almacenar de diferentes maneras;

  • Semen fresco: recién extraído y con la misma fertilidad que si fuese por monta natural (70%). Para realizar la inseminación se necesita menos sincronización entre la ecografía y el momento de la ovulación, porque el semen vivirá durante cierto tiempo en la yegua.
  • Semen refrigerado: diluido y almacenado en nevera a temperaturas que oscilan entre los 4-7ºC, con fertilidad semejante a la del semen fresco si se utiliza en las siguientes 24h, y menos fiable si pasan 48h.
  • Semen congelado: es un procedimiento más complejo, en el que se almacena el semen indefinidamente en nitrógeno líquido a -196ºC, y cuya fertilidad desciende a un 40%, variable según el semental. En la inseminación se necesita una sincronización casi perfecta que necesita un control ecográfico cada 6 horas.

A los 15 días y con un buen control ecográfico, podemos saber si la yegua está o no cubierta.

Recommended Posts

Leave a Comment