La crisis y el caballo español
Hola a todos.
Me he encontrado en los últimos meses con varios emails de aficionados al mundo equino que me preguntan cómo se encuentra el mundo del caballo en referencia a la crisis nacional que azota nuestra país. Me piden transparencia y sinceridad. Y así lo haré. Estoy en una situación previlegiada para poder manifestar mi punto de vista sobre este asunto lo más objetiva y documentadamente posible.
Pienso que la crisis que esta azotando a este sector es más fuerte de lo que la gente piensa y de lo que los medios de comunicación manifestan. También soy de los que opinan que la crisis nacional que estamos viviendo es mucho más intensa que lo que nos están diciendo nuestros políticos. Pero ese es otro tema al cual no voy a entrar.
La crisis al mundo del caballo ha llegado como daños colaterales a la crisis a otros sectores, principalmente, el sector de la construcción. Grandes yeguadas en este país se han construido a base de talonario y por financiación de constructores. Esto tenía dos vertientes:
- Por un lado, al estar gente “potente” en este negocio todos salían ganando (jinetes, veterinarios, mozos…) y había más posibilidades de relanzar y potenciar al caballo español dentro y fuera de España (más posiblidades en ámbito económico, de contactos…).
- Por otra parte, al ser el sostén principal el ladrillo, si caía el mismo, como consecuencia, el mundo del caballo se veía afectado. Y eso desgraciadamente es lo que ha pasado.
La consecuencia inmediata de esta crisis en el sector equino es que los precios de los ejemplares han bajado mucho, se ha reestructurado el sector de golpe y porrazo. Y a casi todos, este hecho nos ha cogido por sorpresa. Como la propia en crisis en si. Con la reestructuración de mercado, hemos conseguido que los precios excesivos que se han llegado a pagar por muchos ejemplares, se hayan reducido considerablemente.
Hemos vivido una época de bonanza excesiva y confianda. Si nacian 10 ejemplares machos en una yeguada, ninguno se castraba, y eran 10 ejemplares que servían para sementales. Ya podian ser o no ser ejemplares “buenos”. Todo valía porque todo estaba vendido. Nosotros está situación la hemos visto desde la barrera porque como muchos sabeis, a pesar de constituir la yeguada en 1999, nos dedicamos a ir de visitas a todos los certamenes que podiamos (incluido el campeonato de España en varias ocasiones) como particulares para aprender lo máximo posible y ver en que sector nos habiamos metido. Finalmente, como muchos sabeis, en 2007 comenzamos nuestra andadura por los certamenes nacionales que se ha visto interrumpida hace un par de años principalmente por dos motivos: el lanzamiento de nuestra hípica en Septiembre del 2008 y la situación que estabamos viendo venir de crisis inminente decidimos “guardar los cuartos”. Ya habría tiempo de volver y esperemos que así sea este año, pero sin prisas. Ya estamos haciendo suficiente saliendo airosos de esta crisis y pienso que de una manera muy digna porque no hemos dejado de gastar en infraestructura y formación.
Retomando el tema, pienso que si nacian 10 ejemplares machos, deberían de castrarse los peores y dejar los mejores para cubrición. Los ejemplares machos menos buenos podrían dedicarse a clases hípicas, por poner un ejemplo. Son ejemplares muy nobles que siempre son válidos para estas labores. Y a pesar de la cantidad de hípica que existen en España, raramente son dedicados los caballos españoles para estos menesteres (A penas el 5%). Otra opción llevada a cabo en otros paises, no en España, es usar el caballo como carne, como así lo hacemos para el vacuno.
Con esta medida, lograriamos subir el caché del caballo español, habiendo unicamente buenos ejemplares como sementales y como yeguas, y podriamos exportar el caballo español teniendo el éxito asegurado. Lo verían como un gran caballo, noble y bello. Habría pocas unidades buenas, lo cual, realzaría el valor del mismo. Por otro lado, los ejemplares menos buenos morfologicamente hablando, podrían ser muy válidos para hípicas españolas y extranjeras debido a la nobleza que le caracteriza al caballo español.
Otra información que me gustaría aportar a este escrito, es que debido a que en el mercado había tal cantidad de nacimientos de caballo español y todo era válido, se ha masificado el mercado, ha habido tal cantidad de nacimientos que existe más oferta que demanda en la actualidad. Los ganaderos no han dedicado recursos a ofrecer algo diferente porque todo lo que nacia, más barato o más caro, estaba vendido y en el momento en que era posible su venta (a partir de los 6 meses aproximadamente que se produce la separación de su madre) se vendían. Habría que trabajar más al caballo, aumentar el gasto en doma (con lo que conlleva aumentar el gasto en veterinario, jinete, mozo…) y de esta forma, ofrecer un plus a la hora de venderlo con 5-7 años, ofrecer más calidad.
Esta es mi opinión. Espero que os haya resultado interesante.






