Con motivo del nacimiento de una nueva inquilina en la yeguada, hoy vamos a conocer que es eso del imprinting.
El imprinting es una técnica de educación del potro basada en el tacto. A través del roce y de los masajes se pretende que la cría tolere progresivamente diversos estímulos ambientales con los que deberá convivir a lo largo de su vida. Los estímulos los interiorizan más fácilmente durante el periodo sensible (primeras dos semanas de vida). No hay que ser impaciente, por lo que no debemos molestar a la yegua mientras retira la placenta y lame al potro si no queremos alterar el vínculo afectivo entre madre e hijo.
Podemos diferenciar dos fases:
- Habituación a la manipulación: los masajes comienzan en la zona de la boca, las orejas y el resto de la cabeza. Cuando el potrillo se acostumbre y actúe de forma relajada podremos extender las caricias al resto del cuerpo, evitando la zona de los flancos para que en el futuro reaccione a la presión de las piernas o las espuelas.
- Habituación a estímulos amnientales: una vez que le hemos familiarizado con el ser humano hay que acostumbrarle a ser cubierto con una manta, a aceptar el roce de una cuerda, a la presión en la zona de apoyo de la montura, a los sonidos exteriores…
El objetivo es que resulte un animal menos asustadizo y más tolerante.
